Por Dixie Edith
La Habana , Cuba, 1 agosto 07 (CIMAC/SEMlac).- Unas 22 mil personas más
acudieron espontáneamente en Cuba a realizarse las pruebas del Virus
de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), tras la proyección de una serie
televisiva sobre el tema, confirmó el Centro Nacional de Prevención
de las ITS/VIH/SIDA.
La polémica producción La cara oculta de la luna, transmitida
durante 2006 en el espacio televisivo estelar reservado a las telenovelas,
intentó mostrar aspectos de la cotidianidad de quienes viven con VIH/SIDA
en la isla, según declaración de sus realizadores.
Aunque muchos televidentes la llamaron "la novela sobre
el SIDA", para su autor, Freddy Domínguez Díaz,
fue una serie sobre la conducta humana, la actitud de la
gente ante la vida; la responsabilidad que cada cual debe
tener consigo mismo y con los demás, según
publicó la prensa local.
Las cinco historias que la integraron tenían como
hilo conductor esa enfermedad y como objetivo principal una
llamada a la adopción de una conducta sexual responsable
como el arma más importante para prevenir esta pandemia
universal, explicó Domínguez.
Un impacto de 4 mil 256 llamadas contabilizadas en la línea
telefónica confidencial LineAyuda, del Centro Nacional
de Prevención de ITS/VIH/SIDA, y unos 750 correos
electrónicos recibidos confirman que la teleserie
no pasó inadvertida para el público cubano.
A eso se suma que durante su exhibición se registró un
78 por ciento de teleaudiencia y entre 87 y 96 por ciento
de preferencia, según las herramientas de medición
de audiencias de la televisión cubana.
Según esos instrumentos, La cara oculta. despertó mayor
interés entre mujeres y jóvenes, y superó con
creces el seguimiento de la telenovela brasileña Señora
del destino, su principal competidora en pantalla.
LA EVALUACIÓN
Sin embargo, una evaluación cualitativa de alcance
nacional realizada por especialistas del propio Centro Nacional
de Prevención confirma que la avalancha de opiniones
incluyó enfoques tanto negativos, como positivos.
La historia de Amanda, adolescente sobreprotegida y con
problemas de comunicación con sus padres, o de Yassel,
trabajador de la construcción, machista y casado,
que se involucra en una relación bisexual, desencadenaron
polémicas sobre un producto comunicativo que también
pasó revista a la infidelidad, el alcoholismo y la
marginalidad.
En los medios de comunicación se aseguró que
la serie "atrapa por su controvertido contenido", "rompe
tabúes" y "evidencia un relieve incómodo
para la sociedad".
Entre el público, el impacto fue más contradictorio
aunque no menor. Según la investigación del
Centro, los cubanos y cubanas más jóvenes la
consideraron excelente y aludieron a la necesidad de abordar
temas contemporáneos, situaciones de la realidad actual,
la sexualidad y el VIH en los jóvenes. "Enseña
e instruye", fue un criterio repetido por este grupo,
según los expertos del Centro de Prevención.
En cambio, las opiniones variaron en las consultas a personas
menos jóvenes. Entre los más adultos "los
resultados apuntan hacia valoraciones morales y a la no aceptación
de una realidad que la serie visibiliza", asevera la
investigación del Centro.
Así, opinaron que las discusiones y los desnudos
hacían muy "cruda" la propuesta y que el
horario escogido para transmitirla -en el entorno de las
nueve de la noche- era inadecuado, pues la veían "los
niños y las niñas".
"Se toca mucho el tema de las relaciones sexuales y
puede despertar curiosidad", "algunas escenas incitan
a los jóvenes a imitar", fueron algunos de los
criterios recogidos.
Rafael (Cheíto) González, director de la producción,
comentó a la prensa durante los días de su
exhibición que aunque la teleserie era más
incisiva que la tradicional oferta a la que está acostumbrado
el público cubano, también poseía todos
los ingredientes de la telenovela. "Si queremos enviar
un mensaje efectivo, no debemos andar por las ramas",
aseguró González.
"INCITA"
El hecho de que por primera vez los cubanos pudieron ver
una relación homosexual en pantalla, por ejemplo,
refuerza la declaración del director.
Pero la mayoría de los hombres consultados en la
investigación del Centro Nacional de Prevención
de ITS/VHI/SIDA no estuvieron muy conformes. Para ellos,
mostrar y hacer visible la temática de la bisexualidad
y homosexualidad "puede incitar la práctica de
esta conducta en los jóvenes", y consideraron
los temas propuestos como "escabrosos", "muy
fuertes", evaluando que "no ayudan a la información
sobre prevención". "La novela da licencia
a la homosexualidad", fue una consideración de
este grupo.
Entre las mujeres, la mayoría plantea que el tema
de la bisexualidad hace reflexionar. Pero mientras las más
jóvenes valoraron como positivo que la serie tocara
esos temas, las de mayor edad coincidieron con sus congéneres
masculinos en que podía ser un "mal ejemplo".
En los grupos de uno y otro sexo no fue aceptado el tratamiento
que la serie dio al tema de la infidelidad, ni la presentación
de una pareja discordante, por sus diferencias de edad.
La investigación del Centro Nacional de Prevención
de las ITS/VIH/SIDA también recogió la opinión
de que la serie incitaba "a las personas a que arriesguen
su vida teniendo relaciones con personas con VIH".
Para la directora de la División de Dramatizados
de la Televisión Cubana , Magda González Grau,
sin embargo, esta propuesta demostró "que se
puede abordar cualquier temática siempre que se aborde
responsablemente, con buena asesoría".
El público consultado para la evaluación cualitativa
aportó, a pesar de la polémica, criterios optimistas: "da
esperanza de recuperación a los alcohólicos",
opinaron algunos y otros aplaudieron que mostró "la
posibilidad de encontrar el amor a pesar del VIH".07/DE/GG/CV