Las nuevas recomendaciones tienen
por objeto fomentar el conocimiento del estado serológico para el VIH y ampliar
considerablemente el acceso al tratamiento y la prevención
de la infección por VIH
30 DE MAYO DE 2007 | LONDRES -- La OMS y el
ONUSIDA publican hoy nuevas indicaciones sobre el asesoramiento
y las pruebas del VIH voluntarias y con conocimiento de causa
en los establecimientos de salud, con miras a ampliar sensiblemente
el acceso a los servicios de tratamiento, atención y
prevención
del VIH. Las nuevas indicaciones se centran en el asesoramiento
y las pruebas del VIH iniciados por los proveedores de atención
(recomendados por ellos en los establecimientos de salud).
Actualmente un 80% de las personas afectadas por el VIH en
los países de ingresos bajos y medios ignoran que son
VIH-positivas. Encuestas recientes llevadas a cabo en el África
subsahariana muestran que, por término medio, sólo
un 12% de los hombres y un 10% de las mujeres han sido sometidos
a la prueba del VIH y recibido los resultados.
La ampliación del acceso al asesoramiento y las pruebas
del VIH es esencial para fomentar el diagnóstico precoz
de la infección, el cual permite a su vez optimizar
los beneficios potenciales del tratamiento y la atención
que prolongan la vida de los afectados, y ofrecer a éstos
la información y los medios necesarios para prevenir
la transmisión del virus a otras personas.
"La expansión del acceso al asesoramiento y las
pruebas del VIH es un imperativo tanto de salud pública
como de derechos humanos", ha señalado el Dr. Kevin
De Cock, Director de VIH/SIDA de la OMS. "Esperamos que
las nuevas indicaciones brinden un impulso para que los países
amplíen sustancialmente la disponibilidad de servicios
de pruebas del VIH en los entornos asistenciales, mediante
enfoques realistas que mejoren el acceso a los servicios y,
al mismo tiempo, protejan los derechos de los individuos. Sin
un aumento importante del asesoramiento y las pruebas del VIH
en los establecimientos de salud, el acceso universal a la
prevención, el tratamiento y la atención de la
infección por VIH seguirá siendo sólo
una meta noble".
Otros enfoques necesarios para expandir el acceso
Hasta hace poco el principal modelo para proporcionar asesoramiento
y pruebas del VIH ha sido el ofrecimiento de esos servicios
a petición del usuario -lo que se conoce como asesoramiento
y pruebas voluntarias (APV)-, situación en la que los
individuos acuden por deseo propio a un centro de salud o comunitario
para someterse a la prueba del VIH. Pero el recurso al APV
iniciado por los usuarios se ha visto limitado por la baja
cobertura de los servicios, el temor a la estigmatización
y la discriminación, y la impresión que tienen
muchas personas -incluso en zonas de alta prevalencia- de que
no corren ningún riesgo.
La evidencia actual muestra también que se desaprovechan
muchas oportunidades de diagnóstico del VIH en los entornos
clínicos, incluso en lugares afectados por una epidemia
grave de VIH. Si bien, por tanto, la expansión del acceso
a al asesoramiento y las pruebas del VIH iniciados por los
usuarios sigue siendo necesaria, se requieren también
otros enfoques para conseguir aumentar la cobertura de esos
servicios y, en último término, el acceso universal
a la prevención, el tratamiento y la atención
y apoyo para la infección por VIH.
Las nuevas indicaciones de la OMS y el ONUSIDA se han elaborado
a la luz de la creciente evidencia de que las pruebas y el
asesoramiento iniciados por los proveedores pueden aumentar
el recurso a las pruebas de detección del VIH, mejorar
el acceso a los servicios de salud por las personas seropositivas
y crear nuevas oportunidades de prevención de la infección
por VIH. El asesoramiento y las pruebas del VIH iniciados por
el proveedor se concretan en que éste recomienda específicamente
una prueba del VIH a los pacientes que llegan a los centros
de salud. En estas circunstancias, una vez facilitada la información
pertinente antes de la prueba, normalmente se procede a hacer
el análisis, a menos que el paciente se niegue a ello.
El asesoramiento y las pruebas del VIH iniciados por el proveedor
es una opción ya implementada en diversos entornos clínicos
en varios países de ingresos bajos y medios, entre ellos
Botswana, Kenya, Malawi, Uganda y Zambia, así como en
entornos de atención prenatal en diversas partes del
Canadá, Tailandia, el Reino Unido y los Estados Unidos.
"Si queremos ir ganando terreno a la epidemia, la rápida
expansión de las actividades de tratamiento y prevención
de la infección por VIH es fundamental, y un factor
esencial para ello será un mayor recurso a las pruebas
del VIH", señaló el Dr. Paul De Lay, Director
de Seguimiento y Evaluación del ONUSIDA. "Al mismo
tiempo, y en todos los casos de asesoramiento y pruebas del
VIH, se deben respetar las 3 C: consentimiento, confidencialidad
y consejo", añadió.
Indicaciones adaptadas a diferentes tipos de epidemia y centros
de salud
En las nuevas indicaciones de la OMS y el ONUSIDA se aconseja
que, en todo el mundo, los proveedores de atención recomienden
el asesoramiento y las pruebas del VIH a todos los pacientes
que acudan al médico con dolencias sospechosas de infección
por VIH.
Otras indicaciones dependen de las circunstancias locales.
En las epidemias generalizadas de VIH 1 se debe recomendar
el asesoramiento y las pruebas del VIH a todos los pacientes
que acudan a los establecimientos de salud, con independencia
de la presencia o no de síntomas de enfermedad por VIH
y de sus razones para acudir al centro de salud. En las epidemias
de VIH concentradas 2 y de bajo nivel 3 , según sea
el contexto epidemiológico y social, los países
deben considerar la posibilidad de recomendar asesoramiento
y pruebas del VIH a todos los pacientes que acudan a ciertos
establecimientos de salud (p. ej., servicios de atención
prenatal, contra la tuberculosis o de salud sexual, y los servicios
centrados en las poblaciones de más riesgo). Las indicaciones
incluyen también consideraciones especiales para el
asesoramiento y las pruebas en los adolescentes y los niños.
La OMS y el ONUSIDA reconocen que la falta de recursos y otros
obstáculos pueden impedir la inmediata aplicación
de las indicaciones. Por ello, el documento ofrece algunos
consejos sobre la manera de priorizar la aplicación
en diferentes tipos de establecimientos de salud.
Las nuevas indicaciones se basan en políticas anteriores
de la OMS y el ONUSIDA y responden a una creciente demanda,
por parte de los países, de un asesoramiento normativo
y operacional más detallado en ese terreno. Las recomendaciones
se formularon tras llevar a cabo un examen de la evidencia
disponible y un amplio proceso consultivo con expertos y ejecutores,
incluidas aportaciones de más de 150 organizaciones
e individuos.
Otras recomendaciones clave
Otras recomendaciones clave de la OMS y el ONUSIDA respecto
al asesoramiento y las pruebas del VIH iniciados por el dispensador
en los centros de salud son las siguientes:
- Toda prueba del VIH debe ser voluntaria y confidencial
y se debe realizar con el consentimiento del paciente.
- Los pacientes tienen derecho a negarse a la prueba.
No deben ser examinados para detectar el VIH contra su
voluntad, sin su conocimiento, sin una adecuada información
o sin comunicarles después los resultados de las
pruebas.
- La información antes de la prueba y el asesoramiento
después de la misma siguen siendo componentes esenciales
del proceso de realización de esos análisis.
- Los pacientes deben recibir apoyo para evitar las eventuales
repercusiones negativas del conocimiento y revelación
de su estado serológico para el VIH, como actos de
discriminación o violencia.
- La prueba debe vincularse a unos servicios de prevención,
tratamiento, atención y apoyo apropiados para
el VIH.
- Las decisiones sobre las pruebas del VIH en los establecimientos
de salud deben tomarse siempre considerando lo que será más
beneficioso para el paciente.
- El asesoramiento y las pruebas del VIH iniciadas por
el dispensador no son ni deben interpretarse como un
argumento a favor de la obligatoriedad o la imposición coercitiva
del análisis.
- La implementación del asesoramiento y las pruebas
del VIH iniciadas por el proveedor debe emprenderse en consulta
con los interesados directos más importantes, en particular
con grupos de la sociedad civil, reconociendo que la noción
de eficacia y de lo que es ético varía inevitablemente
de un país a otro.
- Al implementar el asesoramiento y las pruebas del VIH
iniciados por el proveedor, se hará un esfuerzo similar para
asegurar que exista un marco social, político y jurídico
que optimice los resultados positivos y reduzca al mínimo
los posibles daños para los pacientes.
- Es preciso desarrollar y poner en marcha paralelamente
un sistema que permita vigilar y evaluar la implementación
y extender masivamente el asesoramiento y las pruebas
iniciadas por el proveedor.
Al tiempo que los países trabajan para garantizar el
acceso universal a la prevención, el tratamiento, la
atención y el apoyo para la infección por VIH,
las nuevas indicaciones sobre el asesoramiento y las pruebas
del VIH brindan una gran oportunidad para aplicar nuevos planteamientos
y mejorar el nivel de esos servicios tanto en los establecimientos
de salud públicos como en los privados. Junto a sus
asociados, la OMS y el ONUSIDA seguirán ayudando a los
países a expandir el acceso a toda la gama de servicios
de asesoramiento y pruebas del VIH, así como a otras
intervenciones de salud necesarias para combatir el VIH/SIDA.

1 Cuando el VIH está firmemente arraigado en la población
general. Indicador numérico: prevalencia de seropositividad
sistemáticamente superior al 1% entre las embarazadas.
2 El VIH se ha propagado rápidamente en una determinada subpoblación,
pero no ha arraigado en la población general. Indicador numérico:
prevalencia de seropositividad sistemáticamente superior al 5% al menos
en una subpoblación definida, pero inferior al 1% entre las embarazadas
en las zonas urbanas.
3 El VIH no se ha propagado nunca de forma significativa en ninguna subpoblación.
Indicador numérico: la prevalencia de seropositividad no supera sistemáticamente
el 1% en ninguna subpoblación.
Para
más información, pueden ponerse en contacto
con:
En Londres:
OMS
Anne Winter
Tel.: +41 79 440 6011
E-mail: wintera@who.int
Cathy Bartley
Tel.: +44 20 8694 9138
Móvil: +44 7958 561 671
E-mail: cathy.bartley@bartley-robbs.co.uk
En Ginebra:
OMS
Iqbal Nandra
Tel.: +41 22 791 5589
Móvil: +41 79 509 0622
E-mail: nandrai@who.int
UNOSIDA
Yasmine Topor
Tel.: +41 22 791 3501
Móvil: +41 76 512 8853
E-mail: topory@unaids.org
Fuente: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2007/pr24/es/index.html |