Tema Del Mes

Objetivos del Milenio y la Juventud

Boletín Periódico: www.joveneslac.org


LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO Y LA JUVENTUD EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE
JUVENTUD Y GENERO

Otro de los objetivos del milenio tiene relación con la equidad de género, tema en el que las diferencias entre varones y mujeres jóvenes, muestran aristas relevantes. El Informe de la ONU analiza la situación en el terreno de la educación, en la esfera del empleo, en lo atinente a la participación política y en el complejo tema de la violencia.

En lo referido a la educación, el informe constata que la relación entre mujeres y varones en el nivel primario, la mayoría de los países han alcanzado la meta de la equidad en el acceso o están muy cerca de lograrla (con excepción de Guatemala, Granada y República Dominicana), mientras que en lo que atañe al acceso a los niveles secundario y superior las jóvenes aventajan a sus pares varones en casi todos los países de la región.

“La mayor y persistente asistencia de las niñas y las jóvenes a establecimientos educacionales responde a diversos fenómenos de carácter sociocultural y político. Entre estos se destaca, por una parte, la introyección por parte de las mujeres del discurso de la meritocracia y del esfuerzo personal para el mejoramiento de su situación y una mejor inserción futura en el mercado laboral. Por otro lado, investigaciones de corte cualitativo se refieren al papel de protección que juega la escuela, sobre todo para las niñas pobres, a quienes los padres prefieren mantener en las instituciones como forma de protección contra la violencia y los riesgos en la calle. A lo anterior se suma el hecho de que la educación aparecería como más compatible en términos de demanda horaria con el trabajo doméstico o con los trabajos remunerados que asumen las mujeres, ya que en el promedio regional urbano el 40,3 % de las adolescentes entre 15 y 19 años que pertenecen a la población económicamente activa asiste a un establecimiento educacional, mientras que en el caso de los jóvenes varones este porcentaje alcanza a un 35 %”.

En lo referido a la inserción laboral de varones y mujeres, el hecho más destacado de las últimas décadas es –como se sabe- el referido al creciente ingreso de las mujeres al mercado de trabajo remunerado, lo cual –sin embargo- no ha logrado liberar a las mujeres del trabajo no remunerado, sobre todo en el hogar. Junto con ello, el Informe constata que las mujeres se incorporan masivamente a empleos precarios y que en todos los casos reciben salarios menores a los de los varones que desempeñan iguales funciones, lo cual muestra una de las principales discriminaciones de género en estos dominios, aunque las tendencias muestran mejoras importantes.

“En los últimos 12 años se han observado progresos en la brecha de ingresos laborales entre mujeres y hombres; sin embargo, han sido desiguales para los distintos tramos de educación. Los ingresos de las mujeres alcanzan en el 2002 el 69 % de los ingresos masculinos, mientras que sus ingresos salariales equivalen al 84 % de los de los hombres. La brecha salarial se ha reducido 14 puntos porcentuales respecto de 1990, mientras que en el caso del total de ingresos por trabajo, se registró un incremento de apenas 6,5 puntos porcentuales, lo que indica que dentro del esquivo trabajo asalariado mejoran las oportunidades para las mujeres (…) La mayor brecha de género se produce entre las mujeres más educadas (…); el grupo que presenta la menor desigualdad entre los ingresos de mujeres y hombres corresponde a quienes poseen entre 10 y 12 años de estudio (…); en el tramo de menor escolaridad (0 a 3 años) la diferencia se ha reducido”.

“Las brechas de género en los salarios son el resultado de múltiples discriminaciones. Por un lado, pesan factores educativos, aunque estos han mejorado notablemente. Además, cabe mencionar la jornada laboral parcial, donde predominan las mujeres, la segmentación ocupacional, donde prevalecen obstáculos ligados a las obligaciones familiares, los estereotipos de género, la división sexual de roles y la experiencia laboral, que para muchas mujeres refleja el ciclo reproductivo, si bien son cada vez menos las mujeres adultas que abandonan el mercado de trabajo debido a la maternidad”.


En lo que tiene que ver con la participación política, el indicador 12 está centrado en la proporción de mujeres en la composición de los Parlamentos Nacionales. En promedio, a nivel regional éstas son actualmente alrededor del 16 %, duplicando el promedio de 1990. En los países donde se registran niveles más altos de participación (Cuba, Costa Rica, Argentina) las cifras alcanzan actualmente entre un 30 y 36 %, mientras que en los países donde la participación es más escasa (Haití, Honduras, Guatemala) los porcentajes se ubican entre el 4 y el 8 %.

“Cabe destacar que el aumento de la representación parlamentaria en la región está vinculado a la adopción de medidas de acción positiva (conocidas como leyes de cuotas) combinadas con sistemas electorales proporcionales”.

Por último, en lo que se refiere a la violencia ejercida contra las mujeres, el Informe de la ONU es muy enfático, al destacar que según informe de la OPS, una de cada tres mujeres es víctima de la violencia en la región.

“Si bien las manifestaciones de la violencia contra las mujeres son múltiples, se ha constatado internacionalmente que la violencia intrafamiliar y sexual, en particular la ejercida por la pareja, es una de las más frecuentes, deja secuelas más graves y enfrenta a las mujeres a una situación de mayor indefensión. En este sentido, la violencia contra la mujer ejercida por la pareja es una de las manifestaciones más extremas de la desigualdad de género y es una de las principales barreras para el empoderamiento de la mujer”.

Lamentablemente, en este objetivo no hay perspectiva generacional, por lo cual, no se analiza la situación particular de las mujeres jóvenes. En todo caso, se puede inferir que éstas son las más beneficiadas por las mejoras en materia de inserción educativa y laboral, al tiempo que son las más perjudicadas con la violencia doméstica y la violencia sexual. Sería sumamente útil que estas dimensiones fueran incorporadas en futuros balances.

ARRIBA


PRESENTACION
OBJETIVOS, METAS E INDICADORES
AVANCES Y DESAFIOS
JUVENTUD Y POBREZA
JOVENES Y EDUCACION
JUVENTUD Y GENERO
JUVENTUD Y VIH-SIDA
EMPLEO JUVENIL
JOVENES Y TICs
OPINAN LOS JOVENES
ENLACES RECOMENDADOS
LECTURAS RECOMENDADAS