UNA ESTRATEGIA LÚDICA PARA LA PROMOCIÓN DE LA SALUD SEXUAL
La epidemia del sida, por la modalidad mayoritaria de transmisión, tuvo tal vez una sola consecuencia saludable, echó luz sobre un tema negado, reprimido, censurado, como es la sexualidad! Abrió así, en nuestras sociedades, la oportunidad de explicitarla como dimensión constitutiva de las personas y como derecho humano fundamental.
Por lo tanto, se torna imprescindible enmarcar el trabajo educativo de prevención del vih en promoción de Salud Sexual, desde una perspectiva integral que incluya la sexualidad, la afectividad, el placer, el erotismo, el auto y mutuo cuidado y la salud reproductiva. Esto significa enfatizar en los sentimientos, las emociones, los valores, la autoestima y la equidad de género, en el ámbito de las relaciones afectivas.
Para permitir que se desarrollen y expresen estas emociones y propiciar las capacidades y habilidades necesarias para el logro de una vida sexual plena, sana, placentera y responsable, es necesario que cada educador/a propicie un espacio donde los y las participantes puedan sentirse con la seguridad, intimidad y confianza necesarias para que logren expresarse en un clima respetuoso.
Una estrategia para el abordaje con grupos y que permite generar un espacio de trabajo con estas características, son las Metodologías participativas, lúdicas, dialógicas. Para ello es necesario permitir que cada participante adquiera un rol protagónico, de genuina participación, en cada instancia del proceso y se sienta habilitado para poder preguntar, discrepar, aportar saberes y experiencias o aún a callar.
Dinámicas, juegos didácticos, ejercicios, utilizadas de manera planificada y creativa, son potentes herramientas para estimular la reflexión, el análisis, la explicitación e intercambio de opiniones acerca de todas las situaciones que constituyen “ el terreno de los afectos, el terreno de la sexualidad ”.
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