Revista Electrónica Latinoamericana de Estudios sobre Juventud
año 2 nº 04   

..2Octubre - Noviembre 2006

 

JOVENES Y VIH-SIDA:
ESTRATEGIAS Y TEMAS CRITICOS PARA LA PREVENCION

     


DROGAS Y SIDA, UNA MISMA RESPUESTA

   

El consumo de drogas afecta a millones de personas en todo el mundo. Este consumo según estudios internacionales tiende a aumentar.

En este sentido las drogas más consumidas siguen siendo las legales, con el alcohol en la primera posición seguida del tabaco, los psicofármacos y luego la marihuana (como droga ilegal). Más alejado se encuentra el consumo de cocaína y sus derivados.

El consumo de drogas entraña diferentes problemas para la salud en general, pero en el contexto de la prevención del vih-sida, estos problemas son aún mayores. La pobreza, la discriminación y la ignorancia son factores adicionales a una problemática de por si compleja.

Para manejar el mismo lenguaje, me parece oportuno aunar algunos criterios que se manejan habitualmente cuando hablamos de drogas.

Se define droga como toda sustancias de cualquier origen que al ser introducida el organismo provoca un cambio en el funcionamiento de algún sistema particular.

Droga psicoactiva, es aquella que al ser introducida en el organismo tiene su sitio de acción preponderante en el sistema nervioso central (SNC) provocando cambios en las conductas, en los sentimientos, en las acciones y percepciones. Esto significa que lo que comúnmente llamamos droga, es de hecho, una droga psicoactiva.

Las drogas psicoactivas pueden clasificarse de diferentes formas. Según su forma de acción a nivel del SNC las clasificamos en:

a) Excitantes el SNC: son aquellas que provocan básicamente euforia, aumento de la tensión arterial, aumento de la frecuencia respiratoria, excitación sexual, sensación de grandiosidad. En este grupo tenemos: cocaína y derivados, nicotina, cafeína, anfetaminas.

b) Depresores del SNC: son aquellos que producen tendencia al sueño, lentitud para los reflejos y los pensamientos, laxitud. En este grupo encontramos al alcohol, los ansiolíticos, los opiáceos, los barbitúricos, los inhalantes.

c) Alteradores del SNC: clásicamente son los que producen alteraciones de las percepciones auditivas, acústico-verbales y visuales. En este grupo tenemos la marihuana, el LSD, el floripón, los cucumelos (hongos de la clase psilocibes).

Esto es con respecto a la acción que se produce en el sistema nervioso central. De acuerdo a la modalidad del consumo, podemos hablar de:

Consumo experiencial : es aquella persona que consume una sustancia de manera de conocer sus efectos. No se prolonga en el tiempo el consumo, sino que ocurre como una experiencia única.

Consumo ocasional : es el consumo que se produce en ocasiones especiales, estas pueden ser algún concierto, reunión de amigos, bailes, o cualquier ocasión que favorezca el consumo.

Consumo habitual: es aquella persona que no relaciona la ocasión con el consumo, esto es que toda ocasión es buena para consumir. Esta es una práctica de riesgo, porque el camino hacia la adicción es corto.

Dependencia : es cuando el patrón de consumo empieza a involucrar otros aspectos de la vida de la persona, así como se ven las repercusiones físicas del consumo. La conducta del consumo comienza a hacerse más importante que otras conductas que antes si eran importantes (estudio-trabajo-amigos). La dependencia puede ser física, psicológica o mixta. Para que se produzca dependencia tiene que existir síndrome de abstinencia cuando se retira la droga.

Adicción : es cuando el consumo de drogas afecta todas las áreas de la vida de la persona, familiar, trabajo, estudios, amigos, conflictos con la ley, económica, repercusiones físicas.

Además podemos identificar estilos de consumo que denominaremos “de especial riesgo”. Esto significa formas de consumo que pueden impactar negativamente en la vida de cada persona o en la de sus familias. Estos estilos de mayor riesgo son:

Mezclar drogas : es cuando se mezclan drogas, es un estilo de riesgo ya que el efecto final es incierto y los riesgos se multiplican de forma no previsible. El mezclar se entiende como el consumo simultáneo así como el sucesivo de diversas drogas.

Tomar drogas mientras se están consumiendo otros fármacos : las interacciones y las consecuencias para el organismo son imprevisibles y puede ser muy negativas.

Consumir en situaciones que requieren lucidez : estas situaciones pueden ser manejar vehículos, maquinaria, estudio, exámenes. La sensación puede ser de alto rendimiento, pero la realidad es lo contrario.

Consumo de drogas durante el embarazo : el consumo de todas las drogas es nocivo para el binomio madre-hijo/a. Esto se debe a que todas las drogas atraviesan la barrera hemato-placentaria. Algunos de los impactos negativos son: síndrome alcohólico fetal, bajo peso al nacer, retardo en el crecimiento, malformaciones, partos prematuros entre otros.

Consumir drogas en situación de enfermedad : el impacto del consumo de drogas es mayor en un organismo debilitado por una enfermedad.

Consumir drogas en momentos de padecimiento psíquico : es peligroso porque puede desarrollarse dependencia más fácilmente.

¿Qué relación tiene el consumo de drogas y el vih?

La incidencia de vih entre los usuarios a drogas intravenosas (UDIV) es elevada, ya que esta es una vía de transmisión del virus del vih, así como de otras enfermedades virales como ser la hepatitis b y la c, enfermedades bacterianas que afectan al corazón etc.

Con el conocimiento de las formas de transmisión y el estilo de consumo que se produce entre los UDIV (compartir jeringas) se adoptaron estrategias de reducción de riesgos y daños. Estas acciones están dirigidas no hacia el cese del consumo, sino que el mismo se produzca en las condiciones menos riesgosas posibles. El énfasis se colocó en el recambio de jeringas y que al momento de consumir cada cual tuviera su jeringa estéril y descartable. Además se instruyó a los UDIV en técnicas de esterilización de las jeringas, con el propósito de reducir la infección de vih.

En algunos países de América Latina esta tarea es llevada a cabo por Organizaciones No Gubernamentales y en Europa estas iniciativas cuentan con el apoyo de diferentes organizaciones del Estado.

A su vez se ha trabajado en la utilización correcta del preservativo y la distribución gratuita de este método anticonceptivo en los puestos de Salud de diferentes países. Incluso existen dispensarios donde por un módico precio, se pueden obtener preservativos masculinos de buena calidad.

Es importante destacar que el consumo de cualquier droga sea ésta legal o ilegal afecta el funcionamiento del sistema inmune, además de otros sistemas importantes del cuerpo humano.

Es bien conocida la acción inmunodepresora que posee la marihuana particularmente sobre los macrófagos y los linfocitos CD4.

Pero no solamente los UDIV son vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual. También lo son todas aquellas personas que las consumen. Las drogas en sus diferentes formas afectan la capacidad de decisión, disminuyen la percepción de riesgos y aumenta el número de conductas riesgosas.

Por ejemplo, ¿cuántas personas han salido un fin de semana, han bebido copiosamente y luego no pueden recordar con quien y en que circunstancias mantuvieron relaciones sexuales? O tal vez no utilizaron el preservativo en forma adecuada y esto además de las enfermedades antes citadas puede traer como consecuencia un embarazo no planificado.

¿Cómo se inserta la prevención del vih desde un enfoque integral?

Como pilares básicos tenemos los siguientes enfoques que se complementan entre ellos y son: la promoción de salud comunitaria, tratamiento variado para los diferentes tipos de uso y abuso de sustancias y distribución gratuita de jeringas para los UDIV. En estos tres pilares se deberían incluir las pruebas de detección así como las instancias de consejería.

Salud Comunitaria : se basa en el contacto de los UDIV con los centros de salud más cercanos a su lugar de residencia, con el fin de asesorarlos sobre consumo de drogas y al ejercicio de la sexualidad teniendo en cuenta el auto y mutuo cuidado. Además de los promotores, es necesario contar con folletería o material educativo, jeringas descartables o material para poder esterilizarlas, preservativos. A su vez tendrían que tener disponibilidad a centros de tratamiento para su adicción en forma integral.

Tratamiento específico para el consumo de drogas : es una forma indirecta de prevenir la transmisión del vih. Aquellas personas que acceden a tratamiento tienen más probabilidades de permanecer en abstinencia y mayores probabilidades de desarrollar actividades que disminuyan las conductas de riesgo. La oferta tiene que ser variada, no restringiéndose solamente a una concepción de la temática.

Programas de intercambio de jeringas estériles: es otra opción preventiva para aquellas personas que no acceden a jeringas estériles o simplemente no desean dejar de consumir drogas. Es una forma de reducir los riesgos de la transmisión a través del compartir jeringas contaminadas y a la vez de inclusión en los sistemas de salud de esta población que los necesita, pero que ha quedado sistemáticamente excluida de los mismos.

Acceso a la prueba de detección, consejería y tratamiento de vih: son parte fundamentales de los programas de prevención integrales. Las pruebas deben permanecer en el anonimato y los consejeros respetar la confidencialidad de los resultados, así como de las personas a las que aconsejan. Las opciones deben ser accesibles para las personas, sin centrarse en un lugar donde se favorezca la intimidad.

El acceso a la terapia medicamentosa es en la mayoría de los países un desafío, un camino a construir y un derecho a ser garantizado por toda la sociedad.

¿Es rentable realizar actividades preventivas con respecto al uso de drogas y vih?

Todas las actividades preventivas que sean realizadas teniendo en cuenta la población objetivo son rentables. Se invierte menos dinero en este tipo de actividades si lo comparamos con los gastos devenidos del tratamiento de las enfermedades aquí citadas.

Estas actividades tienen que ser específicas para cada grupo de personas, no puntuales sino continuas en el tiempo y brindando el protagonismo a aquellas personas que se benefician de las actividades.

Conclusión

El consumo de drogas afecta la capacidad de raciocinio y de percepción de riesgos cuando se actúa bajo su influencia.

Es por esto que las medidas tendientes a prevenir la transmisión de enfermedades en los usuarios de todas las drogas es un imperativo de las tareas preventivas.

La prevención puede realizarse desde varias ángulos, sea este el cese del consumo, la distribución de jeringas estériles y preservativos hasta la realización de pruebas de detección y consejería.

Es una tarea que implica compromiso de acción y desafío para actuar junto a los beneficiarios, tendiendo en cuenta sus necesidades y no las del equipo de salud.

Dra. Mónica Farías Massonnier

Iniciativa Latinoamericana.