Para lograr avances significativos en la articulación de esfuerzos, el INJ se propone operar en tres programas prioritarios, mirando a las y los jóvenes –simultáneamente- como beneficiarios y como actores del proceso.
Programa Nacional de Voluntariado Juvenil . Sería la principal herramienta para que las y los jóvenes puedan brindar su esfuerzo solidario a los que más lo necesitan, colaborando en campañas de alfabetización, construcción de viviendas, campañas preventivas de salud, y otras esferas afines. Y sería –también- una herramienta clave para visibilizar dichos aportes, enfrentando los estigmas dominantes, que asocian “juventud” con “problemas” y no con “soluciones”.
Iniciativa para la Auditoría Ciudadana Juvenil . Sería la principal herramienta para que las y los jóvenes puedan opinar, criticar acciones y proponer alternativas, sobre todas aquellas políticas públicas e iniciativas legislativas que interese analizar, como un medio para fortalecer la transparencia en la gestión pública y el desarrollo de prácticas ciudadanas, que fomenten el involucramiento activo de todas y todos en la dinámica económica, social, política y cultural de la nación hondureña.
Abriendo Espacios para y por Jóvenes . Más allá de la construcción de espacios específicos para la participación juvenil (Casas de la Juventud, Clubes, Juveniles, etc.) es preciso trabajar intensamente en la apertura de espacios públicos que han sido “privatizados” por la vía de los hechos (colegios, casas de la cultura, centros comunitarios, etc.) fomentando la integración de las y los jóvenes y promoviendo los diálogos intergeneracionales correspondientes, a todos los niveles.
Para que estas y otras iniciativas afines funcionen articuladamente, el INJ se propone contar con una Política Pública de Juventud y con un Plan Estratégico de Mediano Plazo, así como con un Plan de Acción de Corto Plazo, que faciliten y promuevan el trabajo conjunto de todos los actores involucrados en estas dinámicas.
Política Pública de Juventud . Sería el principal documento a diseñar y legitimar colectivamente, debiendo contener una clara definición estratégica de las prioridades y de los enfoques con los que se trabajará en estos dominios, a los efectos de orientar la labor de todos los actores involucrados.
Plan Estratégico 2007 - 2015 . Sería el instrumento privilegiado para transformar la “política pública” en un instrumento que permita operar efectivamente en la práctica, incluyendo metas precisas a alcanzar en un horizonte de mediano plazo, en cada una de las áreas prioritarias identificadas en la sección anterior.
Plan de Acción 2007 – 2009 . Permitiría operar en el acercamiento de lo “deseable” a lo “posible, en un horizonte de tiempo más acotado (tres años) incluyendo solo aquellas acciones que cuenten con los recursos (humanos, infraestructurales y financieros) necesarios para ponerlas en práctica efectivamente.
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