POLITICAS PUBLICAS DE JUVENTUD EN HONDURAS
EL COMIENZO DE UNA NUEVA ERA


Sin duda, otro de los antecedentes relevantes en lo que atañe a las políticas públicas de juventud en Honduras, es el relacionado con la firma del Pacto por la Infancia, la Adolescencia y la Juventud, suscrito el 20 de octubre de 2005 por parte de todos los candidatos presidenciales. En dicho Pacto, los candidatos presidenciales declaran ser conscientes de que “ la deuda histórica de la sociedad y el Estado de Honduras con su infancia, adolescencia y juventud, no es sólo una deuda moral indiscutible, sino que supone el principal escollo que afronta el país para profundizar la democracia, superar la exclusión y cimentar el desarrollo económico y social ” .

En la misma línea, sostienen que “ la única forma de romper el círculo vicioso de la transmisión intergeneracional de la pobreza es invertir en la infancia, adolescencia y la juventud. Ofrecer acceso equitativo y de calidad a educación, salud y otros ámbitos a todos los niños, niñas adolescentes y jóvenes de áreas rurales y urbanas conduce a la equiparación de las oportunidades económicas, sociales y políticas ”, agregando que “ la inversión en la infancia, la adolescencia y la juventud mediante políticas sociales universales de calidad es el principal mecanismo para fortalecer la ciudadanía social, y generar adhesión de los ciudadanos y ciudadanas al sistema democrático, condiciones indispensables para poder ejercer la ciudadanía política y construir colectivamente el país de libertades y oportunidades que todos soñamos ”.

En consecuencia, los candidatos presidenciales establecieron en el Pacto el siguiente compromiso con el país: “ asumimos nuestro desafío histórico de priorizar la inversión en la infancia, adolescencia y juventud de Honduras como el eje central de la acción del Estado y nos comprometemos de forma seria, honesta y responsable a impulsar políticas públicas en carácter de políticas de Estado ”, estableciendo 32 medidas concretas para hacerlo posible, cubriendo un amplio abanico de temas y áreas de acción prioritarias.

El número cuatro –por ejemplo- establece: “ incorporar efectivamente en las políticas nacionales las metas y compromisos del Plan de Acción Mundial por la Juventud y la Carta Iberoamericana de Derechos de la Juventud, orientadas al cumplimiento pleno de las garantías y derechos de la adolescencia y la juventud. En el plano nacional cumpliremos la Ley Marco para el Desarrollo Integral de la Juventud, incluido la creación del Instituto Nacional de la Juventud que emana de dicha Ley, mediante la adopción de todas las medidas institucionales y de inversión de recursos requeridos para que este sea una realidad y favorecer la participación de la juventud en los procesos de desarrollo nacional ”.

“ Finalmente –agrega el texto firmado- declaramos nuestro compromiso de liderar una alianza entre el gobierno, los partidos políticos, la sociedad civil, el sector privado y la cooperación internacional a fin de cumplir y hacer cumplir todos y cada uno de los compromisos suscritos ”.

 Ver texto completo del Pacto por la Infancia, la Adolescencia y la Juventud

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