El documento “Lineamientos para una Política Nacional de Juventud”, consensuado con una amplia participación de organizaciones e instituciones públicas (sobre todo del nivel descentralizado) y privadas (sobre todo organizaciones juveniles), comienza brindando su propia definición del “objeto” correspondiente, del siguiente modo: “se entiende por Política Nacional de Juventud el conjunto de criterios y estrategias que el Estado, vía mediación social, promueve para atender la condición juvenil, en cuanto dimensión transversal, a través de distintas políticas sectoriales y sus esferas descentralizadas, con miras a garantizar la titularidad de derechos a los y las jóvenes y su desarrollo humano” .
La PNJ se fundamenta –en este enfoque- en tres pilares fundamentales: (i) “el desarrollo nacional sostenible requiere del mejoramiento sustantivo y continuo de los factores externos que inciden en la condición juvenil actual, y en el desarrollo pleno de sus capacidades físicas, intelectuales, emocionales, sociales y culturales”; (ii) “el mejoramiento del capital social del país se sustenta en la eliminación de los factores de exclusión juvenil, sean éstos de carácter generacional, étnico, económico, político, religioso, físico, de género o de opción sexual”; y (iii) “el desarrollo de las y los jóvenes implica el respeto a los derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales, y la atención de la multiplicidad de contextos socioeconómicos y culturales, que deben ser considerados integralmente, en su especificidad temática y en su localización geográfica”.
En términos de “principios”, el texto establece que “los pilares o el andamiaje de la PNJ son los siguientes”: igualdad y equidad; diversidad e inclusión; solidaridad intra e intergeneracional; transversalidad; sostenibilidad; y subsidiariedad. En cada caso, el texto establece claramente el contenido de tales principios.
En términos de “objetivo general”, el texto sostiene lo siguiente: “ contribuir al posicionamiento y la realización de los y las jóvenes del Paraguay como sujetos de derechos, y a la vez promoción de su desarrollo humano, con el fin de asegurar el despliegue de sus capacidades físicas, sociales, culturales e intelectuales, así como su plena participación, en cuanto ciudadanos y ciudadanas, en el desarrollo del país, la región y el contexto global ”. desagregándolo en una serie de objetivos específicos.
En términos de “estrategias”, se establecen 12 prioridades sumamente relevantes: (i) constituir y consolidar unidades administrativas especializadas en juventud a todos los niveles; (ii) informar, sensibilizar y capacitar a autoridades y funcionarios públicos; (iii) propiciar la atención de la perspectiva y la participación de las y los jóvenes en el desarrollo; (iv)contribuir a la ampliación de la cobertura y el mejoramiento de la calidad de la educación; (v) favorecer la inserción laboral y el trabajo digno para las y los jóvenes; (vi) apoyar la ampliación de la cobertura y el mejoramiento de la calidad de la salud pública para adolescentes; (vii) fortalecer la descentralización de la gestión en políticas de juventud; (viii) incidir en las políticas culturales y de comunicación; (ix) promover la participación juvenil y la articulación de organizaciones juveniles; y (x)promover el desarrollo de investigaciones y la sistematización de experiencias.
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