POLITICAS PUBLICAS DE JUVENTUD EN MEXICO:
BALANCE PRELIMINAR DE UN NUEVO SEXENIO

Al asumir el actual gobierno, a comienzos del 2001, se encontró con una estructura institucional (el IMJ) que acababa de crearse (en 1999) y que comenzaba a recorrer una fecunda experiencia de trabajo. Precisamente, la creación del IMJ era la culminación de un proceso que había recorrido –durante décadas- diferentes etapas, destacándose los contrastes entre enfoques con pretensiones integrales (como el CREA en los años ochenta) y visiones reduccionistas (como las desplegadas en los noventa) restringiendo el trabajo con jóvenes –prácticamente- a la esfera del deporte.

El CELAJU, dedicó en aquel momento una entrega especial de su Boletín Electrónico sobre Juventud en América Latina, al análisis del sexenio que estaba terminando, y expresaba entonces su satisfacción con el fecundo camino recorrido entre 1995 y 2000, al tiempo que advertía sobre los riesgos que se corrían, si no se le daba la necesaria continuidad a los esfuerzos que se venían desplegando. Un riguroso balance realizado por el CIEJ del período 1994-2000, sirvió de base para la redacción de aquella entrega especial del CELAJU.

Organizado en siete grandes capítulos, el informe comenzaba delimitando conceptos teóricos y operativos respecto del sujeto joven (capítulo I), para describir rigurosamente la situación de los jóvenes mexicanos, en términos demográficos, en materia de empleo y educación, en relación a la distribución de los ingresos, en el terreno de la salud y en la esfera del tiempo libre (capítulo II). A continuación, el informe realizaba un análisis de las políticas públicas de juventud, desde la lógica con que fue diseñado el Plan Nacional de Desarrollo 1995 – 2000, revisando los avances y limitaciones de todos y cada uno de los programas sectoriales del gobierno (capítulo III), para luego detenerse –como corresponde- en el análisis de la institucionalidad juvenil y en los programas específicos del Instituto Mexicano de la Juventud (capítulo IV). Sin embargo, el análisis no se detuvo en las fronteras del gobierno, y se adentró también en los aportes de los diferentes actores relacionados con la dinámica juvenil (capítulo V), todo lo cual se completó con otro capítulo centrado en el análisis de la cooperación internacional en estos dominios (capítulo VI) y con una serie de reflexiones finales centradas en la construcción futura de políticas públicas de juventud (capítulo VII).

Las palabras del entonces Secretario de Educación, Miguel Limón Rojas, mostraban con particular elocuencia el sentido de este riguroso informe: “El conocimiento y la información son elementos imprescindibles para generar transformaciones y cambios reales y duraderos; por ello, esta revisión del ejercicio público gubernamental y no gubernamental, que en materia de juventud se realizó durante los últimos seis años, es un aporte importante para todos aquellos interesados en este tema. Recrear los múltiples esfuerzos, no sólo es un proyecto que se finca en el ánimo por recuperar la experiencia de México en el tema, sino que pretende dejar constancia precisa de los diversos acontecimientos y aprendizajes, con una doble intención: consolidar los espacios existentes y, a la vez, invitar a explorar los nuevos caminos que impone el trabajo con jóvenes”.

Ver el Boletín del CELAJU en este enlace

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