El desarrollo de los principales “ejes” del Plan de Acción, comienza con el capítulo de “inserción productiva”, estableciendo que “el Plan Nacional de Desarrollo, con relación a la generación de empleo, se orienta hacia la inversión en el capital humano, como elemento decisivo para la mejora de la equidad social y la competitividad”. Las propuestas se justifican argumentando que “un empleo pleno y de calidad, mejora las condiciones de vida, reduce los niveles de pobreza, emancipa e integra socialmente y constituye el más poderoso argumento para atender y transformar la situación que enfrentan las juventudes”.
El objetivo de este componente del Plan es “potenciar las competencias de empleabilidad, los niveles de protección e inserción social de la juventud nicaragüense”. Las estrategias incluyen cuatro grandes prioridades: (a) orientación, formación y capacitación para la empleabilidad; (b) promoción y apoyo a la generación de empresas productivas juveniles; (c) mejoramiento de las condiciones de trabajo de la juventud; y (d) acceso a la vivienda.
En relación a “orientación, formación y capacitación para la empleabilidad”, el Plan de Acción establece dos grandes líneas de acción: (i) “articulación entre las instituciones de formación y el sector empresarial para la adecuación, ampliación y mejora de los programas de formación y capacitación, adaptados a las demandas del mercado de trabajo”; y (ii) “fortalecimiento de las instituciones de formación técnica mediante el desarrollo de sus recursos humanos, inversión en infraestructura y equipos para responder a los cambios e innovaciones tecnológicas que son incorporadas en el sector privado”.
En lo que atañe a “promoción y apoyo a la generación de empresas productivas juveniles”, el Plan establece una única gran línea de acción: “incidencia en las instituciones del sector público y privado para el desarrollo e implementación de programas de atención a las iniciativas juveniles en materia de formación y constitución de pequeñas y medianas empresas”. Al igual que en el caso anterior (y en todos los siguientes), el Plan establece un conjunto de acciones específicas y explicita “resultados esperados”.
En cuanto al “mejoramiento de las condiciones de trabajo de la juventud”, el Plan establece dos grandes líneas de acción: (i) “incidencia en el Ministerio de Trabajo en el tema de la vigilancia de los derechos laborales de los jóvenes y en el sistema de Seguridad Social para atender las necesidades de la juventud empleada en aquellos sectores de baja productividad”; y (ii) “sensibilización en el sector empleador alrededor de la mejora de las condiciones de trabajo de los jóvenes como elemento fundamental para el aumento de la productividad, rentabilidad y desarrollo de la empresa”.
Finalmente, en lo relativo a “acceso a la vivienda”, el Plan de Acción establece una única línea de acción: “incidencia en las instituciones del sector público y privado para el desarrollo e implementación de soluciones habitacionales para parejas jóvenes”. En términos de resultados esperados, el Plan establece: “incorporada la juventud en la construcción de respuestas habitacionales en sus municipios mediante la participación en proyectos de autoconstrucción, mejora y construcción de viviendas”; “construidas y mejoradas al menos 800 viviendas dignas, seguras y habitables para parejas y familias jóvenes” y “aumentado el capital de las familias jóvenes”.


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