Seguridad
Alimentaria y Cooperativas Agropecurias
Eduardo H. Fontenla (*)
La lucha contra la pobreza y el hambre es la acción primera y más
noble que la ciudadanía puede
librar en a favor de un mundo con mayor justicia social.
La seguridad alimentaria es también parte de la agenda permanente del
cooperativismo agropecuario, que tiende a organizar y potenciar la agricultura
familiar y limitar la acción de los monopolios privados y empresas
transnacionales en la producción de alimentos.
Una oportunidad
histórica desaprovechada fue
La cumbre fue
convocada por
No obstante, algunos aspectos positivos alcanzados en
a) el reconocimiento a la necesidad de aumentar la inversión en
agricultura y en ayudar a los países en desarrollo a expandir su producción
agrícola;
b) sobre biocombustibles. se acordó solamente estudiar sus beneficios e
incentivos para moderar el precio del petróleo, para mejorar el ingreso de los
agricultores y valorar la ecocompatibilidad.
c) el llamado para favorecer diálogos multilaterales y multiestamentarios y para realizar un
esfuerzo a favor de una culminación satisfactoria de
Esta cumbre se realizó en un mundo donde se observa un fenómeno muy
positivo y con una dimensión ética: la creciente demanda de alimentos en
regiones del mundo que antes sufrían una limitada o pobre nutrición y cuya
población es muy numerosa.
“Un ejemplo son países como
China e India donde viven 2.500 millones de personas y su ingreso per cápita se
ha triplicado en los últimos años, Son 2.500 millones de estómagos que desean
alimentarse tres veces al día y con tres veces más ingreso que haces unos años.
Aquellos que sólo comían una vez al día ahora pueden hacerlo tres veces. Y los
que podían comer tres veces al día ahora quieren comer alimentos de mayor
calidad (más proteína animal). Por ejemplo, el consumo de carne en China pasó de
Si a esto le incluimos el resto de los países en desarrollo, el tonelaje
de alimentos consumidos y a
consumir es mucho mayor.
En función de esta demanda urgente de alimentos y de la tendencia
internacional, es estratégico recuperar la representatividad, organización e
idoneidad del cooperativismo agropecuario como actor clave de la agricultura
familiar, por ello, proponemos diseñar nuevas políticas públicas alimentarias
conjuntas y coordinadas a nivel nacional, regional y latinoamericano con el sector
cooperativo y de la economía social.
La ayuda alimentaria y las cooperativas tienen gran relación, soporte
mutuo y la posibilidad de actuar recíprocamente en unl desarrollo “a escala
humana” por medio de sus objetivos comunes tendientes a aumentar la producción
respetando el medio ambiente, mejorar el ingreso de los pequeños y medianos
productores y distribuir equitativamente la riqueza según la producción o el trabajo aportado por
sus miembros.
Las cooperativas brindan servicios en poblaciones rurales aisladas y
menos organizadas, proporcionado infraestructura de servicios, insumos,
tecnologías apropiadas y el acceso a los mercados en mejores condiciones de
competitividad. En las zonas rurales aisladas o de difícil acceso no suelen
actuar las empresas transnacionales y cuando lo hacen comercialmente abusan del
monopolio y convierten a los productores y su familia en mano de obra barata en
sus cadenas de agroalimentarias o agroindustriales.
Asimismo las cooperativas pueden conseguir mayor eficacia y eficiencia en
la aplicación e inversión de los fondos de ayuda alimentaria en el mediano y
largo, por su anclaje en las zonas rurales, su ligazón con el desarrollo local y
la administración democrática.
Esta es una forma de asumir el compromiso con la seguridad alimentaria y
no desperdiciar una oportunidad histórica para tantos países, que consideran a
la agricultura familiar como eje del desarrollo rural.
(*) Vicepresidente del Colegio de Graduados en Cooperativismo y
Mutualismo (CGCyM)
Notas:
-Diario El Tiempo, Bogotá, Colombia, No son los biocombustibles, 14 de
junio de 2008, p. 1-31.
-La ayuda alimentaria y las cooperativas para el desarrollo. Centro
Internacional de Viena, Austria. Septiembre 1988.
Apostillas. El
menú de la cumbre: En la
cumbre sobre alimentos de 2002, hubo escándalo dado que mientras se discutía el
hambre del mundo, los delegados disfrutaban de un menú que envidiaría el Rey
Sol, y de una fina selección de vinos. Para que esto no ocurriera nuevamente, en
la cumbre 2008 que acaba de finalizar, en lugar de la langosta y foie gras de
2002, se sirvió mozzarella con maíz dulce, pasta con calabaza y camarones. Y un
solo vino para todos