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Diciembre
de
2005
Número
2 |
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SUMARIO
Incorporación de la perspectiva
de género en los cursos de capacitación de Projoven
1 Sensibilización, Promoción y
Difusión de PROJOVEN
3 Desayuno de trabajo con
Empresarios
4 Entrega conjunta de Certificados
en Montevideo
5 Compartiendo las buenas noticias sobre nuestros
jóvenes - El Abrojo.
6 ¿Jóvenes oportunamente
empleables?
7 Congreso Mundial de Educadores
Sociales.
10 Curso “Análisis de la condición
de los jóvenes en América Latina”
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Incorporación de la perspectiva de género en los
cursos de capacitación
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¿Jóvenes oportunamente
empleables?
Las
siguientes líneas son apuntes para la disertación en la mesa redonda
Oportunidades laborales. Convergencias
y contradicciones, desarrollada en el marco de las II Jornadas
Nacionales de Orientación Vocacional y Ocupacional, el pasado 5 de
Noviembre de 2005. Se recogen aquí reflexiones personales y también
algunas de las reflexiones del equipo técnico actual y pasado del Programa
PROJOVEN (JUNAE – DINAE/MTSS – INJU/MDS). Oportunidades..., ¿eufemismo
de la sociedad democrática?, ¿personas oportunamente empleables? He allí
una sustantiva contradicción y convergencia en palabras y conceptos que no
son todo lo que dicen ser, al menos no lo son para todos por
igual. Un simple
abordaje parcial de la realidad ya nos permite identificar tres tipos de
limitaciones que afectan tanto a la estructura de oportunidades a las que
pueden acceder los individuos, como al uso que de ellas hacen, sin
importar su edad, importando sí su situación
socioeconómica: 1.
Limitaciones del mundo
laboral, del mercado de trabajo: incapacidad de absorber a
todos los empleables;
maltrato a la dignidad de las personas al validar condiciones de trabajo
vergonzosas y contradictorias con todos los principios morales y/o
declaraciones de derechos humanos que supuestamente todos suscribimos;
exigencias que impone al aprovecharse de la sobreoferta de la mano de
obra; por normalizar las privaciones. Aunque se dice que se trata
de condicionamientos estructurales (el
desempleo juvenil es estructuralmente el 50% del desempleo total),
la simiente de esa problemática es sustancialmente una cuestión
ética y, por lo tanto, podemos abrigar esperanzas. El mercado no es quien
abusa y maltrata, sino quienes lo sostienen. 2. Una
dimensión más accesible, las carencias del sistema de formación y
capacitación: fragmentado, actuando sobre parcialidades y no sobre el
todo; sin ser entendido como un sistema que se debe integrar y coordinar
consigo mismo y con las políticas sociales de desarrollo económico;
sistema formal con formal, formal con no formal, con informal y con la
escuela de la vida (adquisición de competencias por experiencia). Todos
síntomas inexcusables del subdesarrollo de sociedades y
personas. 3.
Limitaciones de las propias personas para apropiarse de su potencial de
desempeño, de su empleabilidad: empoderarse de una vez y por todas
para la toma adecuada de oportunidades (toma como conquista), o para el
sostenimiento de los logros y generación de un espiral ascendente de
capitalizaciones personales. En mi
experiencia desde los programas de capacitación laboral para jóvenes, se
puede afirmar que sobre estas tres dimensiones intentamos actuar -con
mayor o menor claridad y éxito- cuando damos paso, desde una modalidad
determinada de intervención, a la integración de lo público (definiendo
estrategias y calidad, manejando el financiamiento, requiriendo
resultados), con ONGs e instituciones educativas privadas (con equipos
multidisciplinarios que no tiene el sistema formal), con el mundo
empresarial y sus demandas. En el debe está la integración fundamental de
los propios jóvenes, centro y eje de la intervención, ya no únicamente
como beneficiarios sino también como portadores de opiniones e intereses a
descubrir. En el marco de
la mesa convocada y el auditorio esperado, surge el uso del espacio como
una excelente instancia para trasladar tres problemas muy vinculados con
el uso de las oportunidades, buscando incrementar la masa crítica y
reflexionando sobre el diseño e implementación de políticas activas de
empleo para jóvenes.
I.
Pertinencia de las
intervenciones y propuestas con los intereses de los
jóvenes.
II.
Reconsideración del encuadre
inicial -y con ello de la estrategia de abordaje-, cuando hablamos de
intervenciones de hasta 500 horas y entre 2 y 9
meses. III.
Inclusión de nuevos
ingredientes a la orientación ocupacional, pues en nuestra experiencia el
enfoque construido no logra –para muchos tipos de jóvenes- generar
procesos que se sostengan autónomamente. I.
Pertinencia con los jóvenes. Cuando
comenzamos con las primeras propuestas en 1991, a los jóvenes todo les
venía bien, cualquier tipo de curso que se ofreciera tenía interesados. En
sucesivos años se fueron generando diferentes diseños que se fueron
enriqueciendo y trabajando desde la pertinencia con el mercado de trabajo:
a partir de las oportunidades que se detectan en el mercado de trabajo se
estructuran las propuestas de capacitación e
itinerarios. Entre 1996 y
1998 comienzan los problemas que ya nos había anunciado un programa
pionero en este tipo de intervenciones, Chile Joven: se generan oportunidades que no son del interés
de los jóvenes, no logrando completar las inscripciones a cursos en
ciertas áreas, generalmente asociadas a trabajos de bajo estatus o
trabajos muy buenos pero que no ocupan un lugar en el imaginario de
oportunidades de los jóvenes. Finalmente
desde 2004 comienza a darse un problema diferente y de mayor importancia,
que cuestiona la base misma de la propuesta: los jóvenes no vienen ante la
oportunidad; o vienen, la
olfatean y se van; o vienen se quedan, ocupan un lugar en el espacio,
consumen oportunidad y
luego de un tiempo se arrepienten y se van. Ejemplo: las
tres últimas convocatorias centralizadas del Programa Projoven en
Montevideo hubo una deserción de 15% a 25% en cada etapa (y disminuir la
cantidad de pasos necesarios para inscribirse a Projoven tampoco ha
redundado en una menor deserción en esta etapa). En la inscripción del 8
de marzo de 2005 unos 1850 jóvenes se acercaron a hacer la cola para
inscribirse a los cursos de capacitación laboral en el local del INJU, 350
de ellos no llegaron a la mesa de inscripción (19%); en la inscripción de
mediados de año, al día siguiente a la inscripción acudió un 20% menos de
los que un día antes se habían comprometido, siendo que el promedio de
deserción entre inscripción y entrevista fue del 23%; otro 20% del nuevo
total no va a buscar el resultado de la entrevista; lo mismo sucede
increíblemente en la presentación en la institución, a lo que se suma la
ya menor deserción de la primer semana de curso. Finalmente están los que
invierten su tiempo y esfuerzo en realizar un curso de 200 a 500 horas y
que al final del camino deciden que trabajar no es para ellos o ellas. Es
una larga carrera de obstáculos que desafía la motivación, que se
encuentra con el escollo de financiar varios pasajes de ómnibus y que,
fundamentalmente, da mucho tiempo a sentir miedo al
fracaso. No pasa en
todos lados, no pasa en todos los cursos ni en el interior y Montevideo
por igual, pero pasa muchísimo, cada vez más y es irrefutable. No solo
ocurre cuando hay estrategias masivas de convocatoria, también las ONGs de
base se han quedado sin canteras de inscripción. Convergencia y
contradicción, paradoja: tenemos la plata, los cursos, las oportunidades, faltan los jóvenes,
los sujetos, razón de ser del sistema. Los invito a
elaborar hipótesis que ayuden a repensar la propia modalidad de
intervención. Ensayemos alguna: ¿hedonismo?, ¿crisis de expectativas?,
¿para qué?, si total el país no me ofrece nada....., ¿se corrió el velo de
la persona oportunamente
empleable? Más difícil: ¿cuál es la solución?, ya a nivel de
diseño global como de estrategias pedagógicas de
abordaje. Se hace
necesario encarar una nueva investigación de gran envergadura sobre los
intereses, modelos e identidad de los jóvenes uruguayos y, en especial, de
ese número que ha crecido incesantemente, el de los que no estudia ni
trabaja. II.
Encuadre inicial para una intervención
corta. Existe una
importante tensión entre el encuadre que apuesta al proceso y el que se
aprovecha de ese estado de indefensión de quien llega voluntariamente
buscando una puerta abierta, estado que dura muy poco por cierto y en el
cual el o la joven se halla medianamente dispuesto o dispuesta a ceder
espacios ante la oportunidad
gratuita. ¿Dónde y con
quiénes es pertinente uno y dónde el otro? ¿Cuál es el mínimo de
compromiso inicial que se le debe exigir a los y las jóvenes cuando
hablamos de una integración laboral de corto plazo? ¿Debemos dejar fuera a
quienes no estén dispuestos a adaptarse rápidamente? ¿Apretar pero no
tanto? ¿Cuál es el proceso previo (escalones de socialización y formación)
que debe repensarse? ¿Qué se puede lograr en 6
meses? Ambas
estrategias tienen éxitos y fracasos, pero lo cierto es que la falta de
pertinencia con la población beneficiaria exige también una revisión de
ese encuadre inicial y de los procesos previos que tal vez deberían
instrumentarse. III.
Sostener y fortalecer un proceso
autónomo. Dejados los y
las jóvenes en el mundo real (sin tutoría), muchos naufragan en un corto
plazo: no logran mantener un puesto de trabajo; no sostienen un proceso
corto de búsqueda de oportunidades; ni siquiera se despabilan de su
pasividad y no atinan a la acción, sólo esperan que suene el teléfono con
un trabajo montado en un corcel blanco. ¿Por qué?, ¿qué
falta? Hemos detectado y estamos actuando
sobre: a)
Trabajo concreto sobre la agenda de vida, integrando la
construcción de las metas y el logro en todas las dimensiones de la
persona, la organización y el manejo de los tiempos, la identificación de
utopías progresivas y el plan de trabajo para alcanzarlas. La orientación
ocupacional que se realiza trabaja muy poco sobre ello, centrada más bien
en el reconocimiento de aptitudes y actitudes, situación laboral de
contexto, herramientas concretas de búsqueda de empleo, el retorno al
estudio. b) Reinserción
educativa. En profundidad, no simplemente esperando a que se produzca
por haber activado o alimentado una especie de chip de la superación. Apostar a
integrar a los centros de formación docente en la preparación de exámenes
(las viejas clases particulares), y a un mayor apoyo para volver y
sostener el esfuerzo de estudiar en serio. Problema: el sistema formal
también debe nutrirse de los intereses de los jóvenes y no actuar como un
frontón en el cual los y las jóvenes rebotan incesantemente, sin que a
nadie parezca importarle dónde están los que no están allí. El sistema
educativo formal, ¿será capaz de reinventarse para ser útil y seducir a
quienes son su razón de ser? c)
Trabajo sobre
las competencias sociales (comunicación, lenguaje) y básicas
(lecto-escritura, cálculo). Aún con los
jóvenes de mejor nivel educativo es necesario reforzar el trabajo sobre
estas competencias. Dejo por aquí
aclarando que todo esto tiene una combinación diferente según el tipo de
joven de que se trate, y que hay miles de éxitos (15 años de permanencia
hablan de ello), pero el temor es hacia el hoy y el mañana.
Los éxitos dan
satisfacción, alimentan y acarician el corazón, los fracasos nos
confrontan, nos plantean desafíos y nos impulsan a
mejorar. Boletín de
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Congreso Mundial de
Educadores Sociales.
El
pasado mes de noviembre, del 15 al 18, se realizó por primera vez en
Montevideo-Uruguay (y en América Latina), el XVI Congreso Mundial de
Educadores Sociales, bajo el lema “Educación Social: Inclusión y
Participación, Desafíos Éticos, Técnicos Y
Políticos” El
mismo fue organizado por AIEJI (Asociación Internacional de
Educadores Sociales), ADESU
(Es la Asociación de Educadores Sociales de Uruguay), y CENFORES (Centro de Formación y
estudios del Instituto del Niño y adolescente de Uruguay) y contó con el
apoyo del programa PROJOVEN. El
congreso contó con la participación de panelistas de reconocida
trayectoria provenientes de Francia, Costa Rica, México, Italia, Brasil,
Argentina, España, y Uruguay, entre otros. También tuvo una asistencia de
público local e internacional que superó ampliamente las expectativas de
sus organizadores. Un
aspecto interesante a resaltar (como en todo congreso mundial) es la
diversidad de participantes, tanto panelistas como público en general,
estando representadas diferentes profesiones, lugares de trabajo, países
de residencia, edades, tiempo de trabajo en la temática, área de trabajo,
etc. Esto permitió un rico intercambio de experiencias y reflexiones entre
los participantes, lo que sin duda enriquece nuestras prácticas
profesionales diarias. Queremos compartir con
ustedes los títulos de las conferencias y mesas temáticas de este
congreso. Conferencias
I- Conferencia inaugural
“Perspectivas latinoamericanas en Educación
Social”. II- “Participación y
Educación Social”. III- “Inclusión y exclusión
sociales: los efectos de la globalización” Mesas
temáticas. I-
“”Desafíos técnicos en
Educación Social”. II- “Desafíos éticos en
Educación Social”. III- “Desafíos políticos en
Educación Social”. También hemos escogido
algunos trabajos, para que aquellos/as que así lo deseen puedan acceder a
ellos a través de los links correspondientes: “Educación social: una
perspectiva desde (y para) América Latina”, de Jorge Camors,
Uruguay. “Desafíos políticos de la
educación social”, de Oscar jara Holliday, Costa
Rica. “Desafíos éticos, técnicos y
políticos de la participación social”, de Carlos Núñez Hurtado,
México. “Participación y educación
social”, de Violeta Núñez, España. Pueden
encontrar estos trabajos en el sitio web de
Projoven: http://www.projoven.gub.uy/pag-otra-doc-relev/index_doc_relevante.htm
Curso “Análisis de la condición de los jóvenes en
América Latina”
El INDES ha abierto un
período de postulaciones del 13 de diciembre al 30 de enero para una
edición del curso en línea sobre: |
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