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Jueves, 4 de mayo de
2006
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE LOGRA SIGNIFICATIVOS
AVANCES
EN LA REDUCCION DEL TRABAJO
INFANTIL
Se prevé que sus peores formas podrán
ser eliminadas en 10 años
(Noticias de la OIT)- América Latina y el Caribe ha
logrado significativos avances en la reducción del trabajo infantil
gracias a una mayor conciencia, voluntad política y medidas concretas,
particularmente en el ámbito de la reducción de la pobreza y la educación
universal, anunció la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un
nuevo informe titulado “La eliminación del trabajo infantil, un
objetivo a nuestro alcance”, cuyos contenidos fueron presentados
hoy por la oficina subregional de OIT en San José.
“Si bien la lucha contra el
trabajo infantil sigue siendo un desafío de enormes proporciones, estamos
en el camino correcto. Podemos acabar con sus peores formas en una década,
pero no debemos perder de vista el objetivo final de terminar con el
trabajo infantil en su totalidad”, afirmó Juan Somavia, Director General
de la OIT, durante la presentación del informe, realizado este mismo día,
en Brasilia en el marco de la XVI Reunión Regional
Americana de la OIT.
Trabajo infantil desciende un 11 por ciento en el
mundo
El reporte indica que entre
2000 y 2004 se ha observado un descenso del 11 por ciento a escala mundial
del número de niños que trabajan. Es decir pasó de 246 a 218 millones,
esto significa 28 millones menos de niños que trabajan. Y el descenso más
importante se ha registrado en el ámbito de los trabajos peligrosos
realizados por niños, donde la reducción ha alcanzado el 26 por ciento.
Además, el número de niños y
jóvenes de 5 a 17 años atrapados en un trabajo peligroso disminuyó un 26
por ciento, hasta llegar en 2004 a 126 millones, frente a los 171 millones
de la estimación anterior. Según consta en el informe, este descenso fue
incluso más pronunciado, de un 33 por ciento, entre los trabajadores más
jóvenes, de 5 a 14 años.
Al igual que en el resto del
mundo, la mayoría de los niños, niñas y adolescentes que trabajan en
América Latina se encuentran en áreas rurales, empleados en el sector
agrícola, pero hay muchos niños trabajando en actividades de alto riesgo
como minería, rellenos sanitarios, venta ambulante y talleres
pirotécnicos, y miles son víctimas de la explotación sexual comercial o de
la trata con fines de explotación sexual o laboral, o sufren explotación
en el tráfico de drogas, a un alto costo para sus vidas. En muchos países,
el trabajo doméstico es el segundo sector más importante en el cual se
desempeñan niños y adolescentes y particularmente las
niñas.
El progreso en América Latina y el Caribe se puede
atribuir en parte a los logros alcanzados en Brasil y México, los dos
países más poblados de la región, que desarrollaron programas exitosos
enfocados en la reducción de la pobreza, a través de programas de
transferencias condicionadas, dirigidos a las familias pobres. Estas
transferencias en efectivo están condicionadas a la asistencia escolar, al
control de salud regular y a una mejor nutrición. Los programas en el
Brasil y en México son programas a gran escala y ambiciosos que han
logrado ayudar a millones de niños y niñas y a sus
familias.
Brasil un ejemplo de lucha contra el trabajo
infantil
En el informe se presenta el caso de Brasil para
ilustrar el hecho de que, además de la reducción de la pobreza, la
decisión de centrarse en la educación universal en particular, es una
condición previa importante para impulsar a los países hacia el punto de
transición para hacer frente al trabajo infantil.
En Brasil, desde 1992 se ha producido una amplia
movilización social contra el trabajo infantil, la cual ha involucrado al
gobierno, trabajadores, empleadores, ONGs, organizaciones internacionales,
grupos religiosos y comunitarios.
Costa Rica avanza en atención y formulación de
políticas
En relación con Costa Rica,
el Coordinador Subregional del IPEC para América Central y República
Dominicana, Guillermo Dema comentó que éste “es uno
de los países que ha hecho significativos avances en la lucha contra el
trabajo infantil, ente los cuales se puede mencionar la inclusión del tema
en el Plan Nacional de Desarrollo y en los planes de combate a la pobreza;
y la formulación del Segundo Plan
Nacional par la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y
Protección de la Persona Adolescente Trabajadora (2005-2010), el cual nace
con la característica de contar con metas e indicadores a valorarse en el
corto, mediano y largo plazo y cuya precisión permitirá verificar el
cumplimiento en el período
determinado”
El representante de IPEC
refirió también entre los logros, la atención a más de 4800 menores de
edad por parte del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social; e hizo
referencia a los 21 mil niños, niñas y adolescentes que
retornaron a las escuelas el año pasado con la ayuda del Instituto Mixto
de Ayuda Social, IMAS, así como al compromiso del PANI de impulsar una
profunda reestructuración que pase del accionar con perspectiva tutelar a
otra con enfoque de derechos.
Desafios siguen siendo
significativos
Guillermo Dema aclaró, sin embargo, que Costa Rica
aún tiene importantes retos para acabar de una vez por todas con la
explotación laboral de las personas menores de edad. Al respecto el
representante de IPEC hizo referencia al objetivo de
que el 100 por ciento de niños, niñas y adolescentes trabajadores sean
atendidos en el sistema educativo y que para el año 2008 los niños y niñas
trabajadores de 4.000 familias sean retirados del trabajo infantil.
“Debemos poner empeño en que para el año 2010 estén sentadas las bases
para cumplir con el compromiso de la erradicación del trabajo
infantil”, puntualizo.
Costa Rica presenta una población
de 49,000 niños y niñas trabajadores en el rango de edad de 5 y 14 años,
es decir ubicados por debajo de la edad mínima de admisión al empleo (15
años). Si se considera a la población adolescente, el
número de personas menores de edad trabajadoras se estima en
113,523, según la Encuesta de Hogares del año 2002, que
es el último dato del que se dispone actualmente.
IPEC principal programa operativo de
OIT
El IPEC es el mayor programa del
mundo dedicado a erradicar el trabajo infantil, y constituye el principal
programa operativo de la OIT. Desde su creación en 1992, la OIT ha
invertido 350 millones de dólares, y en este momento el gasto anual es de
unos 50-60 millones. Fuera de la estructura tripartita de gobiernos y
organizaciones de empleadores y trabajadores, el IPEC colabora con otras
instituciones, entre ellas empresas privadas, organizaciones de base, ONG,
medios de comunicación, parlamentarios, judicatura, universidades, grupos
religiosos y, naturalmente, los niños y sus
familias.
Por medio de su Programa
Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), la OIT
ayuda a crear una capacidad nacional para afrontar el trabajo infantil y a
proporcionar asesoramiento político. Además, por medio de la acción
directa, el Programa llegó durante el pasado decenio, a unos 5 millones de
niños. Estas iniciativas han cumplido una importante función catalizadora,
tanto en lo que respecta a la acción movilizadora como a la demostración
de la forma en la que se puede eliminar el trabajo
infantil.
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